viernes, abril 28, 2006

Ἥλιος


Cada día, Ἥλιος Hêlios, «sol» conducía su ardiente carro de oro a través del cielo proporcionando luz a dioses y mortales. Al anochecer se sumergía en el océano occidental, desde donde era conducido en una copa de oro de regreso a su palacio de Oriente.

Gracias por el milagro.