jueves, julio 06, 2006

Galleta


Dícese que en algún momento, en Esparta, el adulterio se permitía, siempre y cuando la mujer se entregara a un hombre más alto y robusto que su propio marido.

1 Comments:

Blogger Sr. Galán said...

Cumplo con las dos condiciones que ud (y algún espartano) menciona. Ahora bien, creo que en estos tiempos, la altura y robustez se circunscriben a otros "ámbitos", no le parece? (debo destacar que en ellos también excedo las expectativas)

12:09 p. m.  

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